- Ergonómica de verdad = 4 regulaciones: altura, lumbar, brazos y respaldo.
- Malla transpirable para jornadas largas y calor.
- Postura correcta: pies al suelo, rodillas y codos a 90 grados.
"Ergonómica" es la palabra más usada y peor entendida del mobiliario de oficina. Una silla no es ergonómica por tener un respaldo bonito, sino por adaptarse a tu cuerpo. Y eso se reduce a cuatro regulaciones. Esta guía te enseña a mirarlas. Para el puesto completo (mesa, luz, postura), tienes la guía de equipar tu oficina con ergonomía.
Las 4 regulaciones imprescindibles
- Altura del asientoPor pistón de gas. Pies planos en el suelo y rodillas a 90 grados: esa es la altura correcta.
- Apoyo lumbarQue sujete la curva baja de la espalda. Mejor si es ajustable en altura y profundidad.
- Reposabrazos ajustablesPara que los codos descansen a 90 grados sin encoger los hombros.
- Respaldo reclinableCon mecanismo basculante o sincro y bloqueo: cambiar de postura descarga la espalda.
Malla o tapizado
El respaldo de malla transpira y mantiene la espalda fresca en jornadas largas: por eso domina en oficinas. El tapizado da un tacto más cálido y mullido. La decisión es de confort y clima, pero no sustituye a las cuatro regulaciones: una malla sin regulaciones sigue sin ser ergonómica.
Si pasas más de 4 horas al día sentado, no escatimes en la silla: es la inversión que más nota tu espalda. Pruébala regulada a tu medida, no de pie en la tienda.
Una silla de oficina con respaldo de malla transpirable y regulaciones:
Explora la sección de oficina y compara perfiles en la guía de silla operativa vs sillón de dirección.



