- Mesa a 72-75 cm; codos a 90° al teclear.
- Silla con 4 regulaciones: altura, lumbar, brazos y respaldo.
- Luz lateral y lámpara de tarea neutra para evitar reflejos.
Pasamos seis, ocho o más horas al día en el puesto de trabajo, y el cuerpo pasa factura de cada mala decisión: una silla que no sujeta la espalda, una mesa demasiado alta, una pantalla mal iluminada. Equipar una oficina con criterio es invertir en salud y en concentración. Esta guía recorre las tres piezas que de verdad importan — silla, mesa y luz — con las medidas que te ahorran dolores.
La silla: la inversión que no se negocia
Si solo vas a gastar bien en una cosa, que sea la silla. Una silla ergonómica de verdad tiene cuatro regulaciones independientes: altura del asiento (para que los pies apoyen en el suelo y las rodillas formen 90°), apoyo lumbar ajustable (que empuje suavemente la curva baja de la espalda), reposabrazos regulables (para descargar hombros y cuello) y respaldo reclinable con tensión sincronizada. Sin estas cuatro, no es ergonómica. Compara modelos en la sección de sillas y en oficina.
Cómo ajustarla bien
- Altura del asientoPies planos en el suelo, rodillas a 90°, muslos paralelos al suelo.
- Apoyo lumbarSúbelo o bájalo hasta que rellene el hueco de tu zona lumbar sin empujar de más.
- ReposabrazosA la altura en que los codos descansan formando 90° sin levantar los hombros.
- RespaldoPermite una ligera reclinación dinámica: la espalda no debe quedar rígida a 90°.
La mesa: altura y profundidad
La mesa estándar mide 72-75 cm, una altura pensada para una estatura media. La prueba real: sentado con la silla bien regulada, los codos deben formar 90° al apoyarse. Si eres muy alto o muy bajo, una mesa regulable en altura (manual o eléctrica) lo soluciona y, de paso, te deja alternar de pie y sentado. En profundidad, deja al menos 70-80 cm para separar la pantalla a la distancia de un brazo. Mira opciones en muebles de oficina.
Iluminación: la pieza que casi todos olvidan
Una buena luz reduce la fatiga visual y evita ese cansancio difuso del final del día. Tres reglas: luz lateral (perpendicular a la pantalla, nunca de frente ni a la espalda), una lámpara de escritorio con brazo articulado y temperatura neutra (4000 K) para las tareas de lectura, y nada de ventana justo enfrente del monitor. Encuentra lámparas de tarea en iluminación.
La parte superior de la pantalla debe quedar a la altura de tus ojos para no inclinar el cuello. Si usas portátil muchas horas, súbelo con un soporte y añade teclado y ratón externos.
Estilo sin renunciar a la salud
Ergonomía y diseño no están reñidos: hoy hay sillas operativas con líneas limpias y mesas que parecen mueble de salón. Coordina acabados (madera clara con metal negro, blanco con roble) para que el despacho no desentone con el resto de la casa. Si tu oficina comparte espacio con el salón, las ideas de proporción de la guía de sofá y mesa de comedor también te sirven aquí.
Para empezar por lo esencial, esta es una silla pensada para muchas horas sentado:
Si montas un puesto en casa, profundiza en cómo elegir la silla de escritorio ideal y compara silla operativa frente a la de dirección.



