- Operativa: respaldo medio, compacta, ágil para el trabajo diario.
- Dirección: respaldo alto con cabezal, más confort y representación.
- Las dos deben ser ergonómicas; cambia el uso, no la calidad.
No es una cuestión de rango, sino de uso. Elegir entre una silla operativa y un sillón de dirección depende de cuántas horas vas a estar sentado, del espacio y de la imagen que quieras dar. Esta guía te lo aclara en dos minutos. Y recuerda: ambas deben cumplir las cuatro regulaciones ergonómicas.
La silla operativa
Respaldo medio, líneas compactas y mucha agilidad. Es la silla del trabajo diario: puestos administrativos, oficinas con varias mesas, teletrabajo. Se mete bajo la mesa, ocupa poco y, si es ergonómica, es perfectamente sana para jornadas completas. Tienes la selección en sillas operativas.
El sillón de dirección
Respaldo alto con cabezal, más acolchado y presencia. Pensado para despachos de dirección, reuniones y quien valora el apoyo cervical en jornadas largas. Suma confort y representación. Lo desarrollamos en la guía de sillón de dirección y lo tienes en sillones de dirección.
| Operativa | Dirección | |
|---|---|---|
| Respaldo | Medio | Alto con cabezal |
| Ideal para | Trabajo diario, varios puestos | Despacho, muchas horas |
| Espacio | Compacta | Mayor presencia |
En una misma empresa, lo habitual es operativas para los puestos de trabajo y un sillón de dirección por despacho. Mantener una línea de color coherente une el conjunto.
Una opción versátil de oficina para empezar:
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